martes, enero 23, 2007

La Fuga de Los Cisnes


Augusto Winter


Reina en el lago de los misterios tristeza suma:

Los bellos cisnes de cuello negro de terciopelo

y de plumaje de seda blanco como la espuma

se han ido lejos porque del hombre tienen recelo.


Eran del lago la nota alegre, la nota clara

que al panorama prestaba vida y animación,

ya fuera un grupo que en la ribera se acurrucare,

ya una pareja de enamorados en un rincón.


¡Cómo era hermoso cuando jugaban en la laguna

batiendo alas en los ardientes días de sol!...

¡Cómo era bello cuando vertía la clara luna

sobre los cisnes adormecidos su resplandor!...


El lago amaban donde vivían como señores

los nobles cisnes de regias alas; pero al sentir

cómo implacables los perseguían los cazadores,

buscaron, tristes, donde ignorados ir a vivir.


Poco a poco se han alejado de los parajes

del Budi hermoso, que ellos servían a decorar,

yéndose en busca de solitarios lagos salvajes

donde sus nidos, sin sobresaltos, poder formar.


…Reina en el lago de los secretos tristeza suma

porque hoy no vienen sobre sus linfas a retozar,

como otras veces, los nobles cisnes de blanca pluma,

nota risueña que ya no alegra su soledad.


Si por ventura suelen algunos cisnes ausentes

volver, enfermos de la nostalgia por contemplar

el lago amado de aguas tranquilas y transparentes

¡lo hallan tan triste que, alzando el vuelo, no tornan más!

Volverán las oscuras golondrinas

Gustavo Adolfo Becker (1836-1870)

Volverán las oscuras golondrinas
en tu balcón sus nidos a colgar,
y, otra vez, con el ala a sus cristales
jugando llamarán;
pero aquéllas que el vuelo refrenaban
tu hermosura y mi dicha al contemplar,
aquéllas que aprendieron nuestros nombres...
ésas... ¡no volverán!

Volverán las tupidas madreselvas
de tu jardín las tapias a escalar,
y otra vez a la tarde, aun más hermosas,
sus flores se abrirán;
pero aquéllas, cuajadas de rocío,
cuyas gotas mirábamos temblar
y caer, como lágrimas del día...
ésas... ¡no volverán!

Volverán del amor en tus oídos
las palabras ardientes a sonar;
tu corazón, de su profundo sueño
tal vez despertará;
pero mudo y absorto y de rodillas,
como se adora a Dios ante su altar,
como yo te he querido..., desengáñate:
¡así no te querrán!

Aprenderas

Contribución de María Cristina

APRENDERÁS...

Después de algún tiempo aprenderás la diferencia entre dar la mano y socorrer a un alma...

Y aprenderás que amar no significa apoyarse, y que compañía no siempre significa seguridad...

Comenzaras a aprender que los besos no son contratos, ni regalos, ni promesas...

Comenzarás a aceptar tus derrotas con la cabeza erguida y la mirada al frente, con la gracia de un adulto y no con la tristeza de un niño...

Y aprenderás a construir hoy todos tus caminos, porque el terreno de mañana es incierto para los proyectos y el futuro tiene la costumbre de caer en el vacío.

Después de un tiempo aprenderás que el sol quema sí te expones demasiado...

Aceptarás que incluso las personas buenas podrían herirte alguna vez y necesitarás perdonarlas...

Aprenderás que hablar puede aliviar los dolores del alma...

Descubrirás que lleva años construir confianza y apenas unos segundos destruirla, y que tu también podrás hacer cosas de las que te arrepentirás el resto de la vida...

Aprenderás que las verdaderas amistades continúan creciendo a pesar de las distancias...

Y que no importa que es lo que tienes, sino a quien tienes en la vida...

Y que los buenos amigos son la familia que nos permitimos elegir...

Aprenderás que no tenemos que cambiar de amigos, sí estamos dispuestos a aceptar que los amigos cambian...

Te darás cuenta que puedes pasar buenos momentos con tu mejor amigo haciendo cualquier cosa o nada, solo por el placer de disfrutar su compañía...

Descubrirás que muchas veces tomas a la ligera a las personas que más te importan y por eso siempre debemos decir a esas personas que las amamos, porque nunca estaremos seguros de cuando será la ultima vez que las veamos...

Aprenderás que las circunstancias y el ambiente que nos rodea tienen influencia sobre nosotros, pero nosotros somos los únicos responsables de lo que hacemos...

Comenzarás a aprender que no nos debemos comparar con los demás, salvo cuando queramos imitarlos para mejorar...

Descubrirás que se lleva mucho tiempo para llegar a ser la persona que quieres ser, y que el tiempo es corto.

Aprenderás que no importa a donde llegaste, sino a donde te diriges y si no lo sabes cualquier lugar sirve...

Aprenderás que si no controlas tus actos, ellos te controlaran y que ser flexible no significa ser débil o no tener personalidad, porqué no importa cuan delicada y frágil sea una situación:

siempre existen dos lados.

Aprenderás que héroes son las personas que hicieron lo que era necesario, enfrentando las consecuencias...

Aprenderás que la paciencia requiere mucha práctica.

Descubrirás que algunas veces, la persona que esperas que te patee cuando te caes, tal vez sea una de las pocas que te ayuden a levantarte.

Madurar tiene mas que ver con lo que has aprendido de las experiencias, que con los años vividos.

Aprenderás que hay mucho mas de tus padres en ti de lo que supones.

Aprenderás que nunca se debe decir a un niño que sus sueños son tonterías, porque pocas cosas son tan humillantes y sería una tragedia si lo creyese porque le estarás quitando la esperanza...

Aprenderás que cuando sientes rabia, tienes derecho a tenerla, pero eso no te da el derecho de ser cruel...

Descubrirás que solo porque alguien no te ama de la forma que quieres, no significa que no te ame con todo lo que puede, porque hay personas que nos aman, pero que no saben como demostrarlo...

No siempre es suficiente ser perdonado por alguien, algunas veces tendrás que aprender a perdonarte a ti mismo...

Aprenderás que con la misma severidad conque juzgas, también serás juzgado y en algún momento condenado...

Aprenderás que no importa en cuantos pedazos tu corazón se partió, el mundo no se detiene para que lo arregles...

Aprenderás que el tiempo no es algo que pueda volver hacia atrás, por lo tanto, debes cultivar tu propio jardín y decorar tu alma, en vez de esperar que alguien te traiga flores.

Entonces y solo entonces sabrás realmente lo que puedes soportar; que eres fuerte y que podrás ir mucho mas lejos de lo que pensabas cuando creías que no se podía más.

Es que realmente la vida vale cuando tienes el valor de ¡enfrentarla!


William Shakespeare